Oporto, perfecto para escaparte.

Oporto es sin duda alguna un destino que todo viajero debería de descubrir si no ha tenido oportunidad de hacerlo hasta ahora.

Que es una ciudad que está de moda en medio mundo no lo vamos a descubrir en este post, su éxito desde nuestro punto de vista es que cumple sobradamente con todo lo que un viajero va buscando, es una ciudad muy bonita, agradable, monumental, con historia, que invita a pasear a visitar una bodega y degustar sus buenos vinos reconocidos internacionalmente o sentarse tranquilamente a comerse unas buenas Francesinhas o unas Bifanas (platos típicos de Oporto).

Las conexiones tanto por carretera, como por vía aérea, ferroviaria e incluso navegando por el Río Duero son más que buenas.

Si la comparamos con otros destinos europeos es una ciudad económica para vivirla y disfrutarla al máximo sin gastar mucho y eso hoy en día es más que importante.

Es una ciudad con un tamaño ideal para visitarla y moverse por ella, es casi imposible poder perderte, pero si eres de l@s que no te orientas muy bien, Oporto está ubicada en la ribera izquierda de la desembocadura el Duero, tan solo habrá que fijarse en el mar y el río para saber donde te encuentras.

Para conocer el casco antiguo de Oporto, solo debemos de dejarnos llevar por su increíble magnetismo y su cultura, un pequeño mapa y nuestras ganas de descubrirla hará el resto. Lo más lógico y recomendable es empezar desde la parte alta de la ciudad (Santa Catarina y Plaza de la Libertad) e ir bajando tranquilamente hacia la parte de la Ribeira.

Si eres de los que no te gusta andar en demasía siempre puedes aprovechar un bonito paseo en el tranvía 22, que sale desde la Plaza de la Cordoaria y termina en la Plaza de la Batalla, es una toda una experiencia.

Oporto está muy cuidada y limpia. Dispone de mostradores de información turística en varios puntos de la ciudad.

Fue declarada ciudad Patrimonio de la Humanidad en el año 1996, su calles afloran melancolía, grandeza e historia por los cuatros costados. Oporto engancha…

Si hay algo que te sorprenderá sin duda, no solo serán sus iglesias, sus edificios, sus vinos ó su comida…serán los maravillosos azulejos que adornan muchos de sus edificios por toda la ciudad, como en la Capella das Almas, o las Iglesias de San Idelfonso y San Antonio de los Congregados.

No podemos olvidar de visitar el interior de una de las estaciones de trenes más bonitas y que jamás verás en otro lugar nada igual como es Sao Bento, su vestíbulo muestran más de 20.000 azulejos con los momentos históricos más importantes de Portugal.

Por cierto no podemos dejar de pasar por alto, que muchos de esos azulejos que visten bonitos edificios en la ciudad tienen el origen Andalucía y más concretamente de Sevilla.

Durante nuestro recorrido no debemos de olvidar de pasar por la «Casa Oriental» de la conservera Comur ubicada en un edificio del año 1910 y en donde encontrarás conservas de todo tipo pero en especial y como artículo estrella destaque las latas de sardinas, si como lo lees, seguro que encontrarás la tuya con tu año de nacimiento y con datos que ocurrieron en ese año. Sin duda alguna es una manera original de vender sardinas enlatadas. El establecimiento es curioso y merece la pena visitarlo aunque la lata de sardina salga algo cara…pero es diferente y calidad top.

La Libreria Lello es una parada imprescindible en tu ruta. Esta considerada como una de las librerías más bonitas del mundo y la verdad es que lo es, se trata de uno de los edificios más famosos de Portugal, se decía que en ella se había rodado algunas de las escenas de la película de Harry Potter y que incluso la escritora J.K. Rowling, que había vivido en la ciudad, se inspiró para crear el archiconocido personaje, pero parece ser que finalmente era un bulo y todo sea dicho de paso a los propietarios de la librería no le vino nada mal toda esa promoción… Por cierto encontrarás libros en español en la planta baja. Y se paga una entrada.

Si hay un mirador en la ciudad que merece la pena visitar se encuentra después de subir 225 escalones, en la Torre de los Clérigos, una bonita obra Barroca que según decían ayudaba a los navegantes a poder orientarse, ya que la podían ver desde el Duero.

Desde este mirador, las vistas del Río Duero y La Gaia son simplemente espectaculares. Hay que pagar una entrada y el esfuerzo de subir los escalones.

Comer será un placer en cualquiera de los restaurantes que puedas visitar, hay comida fresca, mucho pescado, marisco y carnes pero si hay algo que destaca es su producto estrella (en todo Portugal) el BACALHAU, que lo preparan de mil maneras diferentes a cual más rica aunque quizás la más famosa sea » a brás».

No debemos de olvidar el realizar un más que agradable crucero por el río, se llama el crucero de los «Seis Puentes», disfrutarás de unas vistas increíbles, y una perspectiva distinta de esa parte de la ciudad, te llevará hasta la desembocadura del río y regresará.

La Catedral de Oporto llamada «Sé de Oporto», es monumento nacional y se localizada en el barrio de Batalha . Es mayoritariamente de estilo Barroco. Lo más espectacular es su claustro, cobran una entrada por visitarlo aunque pasar a la catedral es gratis.

Nuestra experiencia no estará completa sin realizar una buena cata en alguna de las magníficas bodegas que tiene la ciudad. Sin duda es la verdadera esencia de la ciudad, Oporto es lo que es gracias a sus vinos, con el vino empezó todo.

Cruzando el puente Dom Luis I, encontrarás las principales cuatro bodegas como son Sandeman, Calem, Graham´s y Taylors que de forma habitual ofrecen catas de sus vinos y previa reserva y pago de una entrada, la visita de su bodega.

¿Te parecen pocos motivos para escaparte a Oporto?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *