Desayuno en el hotel. Salida desde nuestro hotel para comenzar la jornada rumbo al barrio chino, donde te espera uno de los tesoros más venerados del país: el Wat Traimit, conocido popularmente como el Buda de Oro. No es una estatua cualquiera: pesa 5,5 toneladas, está hecha de oro macizo y se remonta a la época de Sukhothai, lo que la convierte en una pieza de un valor prácticamente incalculable y en una de las imágenes búdicas más reverenciadas de toda Tailandia. Desde allí, la ruta continúa hacia uno de los conjuntos monumentales más admirados del país: el Gran Palacio, que comparte recinto con el Templo del Buda Esmeralda. La visita arrancará en el Wat Phra Kaew, donde descubrirás al propio Buda Esmeralda, tallado en una sola pieza de jade. A pocos pasos, entrarás en la zona del Palacio Real, un lugar cargado de simbolismo para los tailandeses, ya que fue la residencia de sus monarcas hasta bien entrado el siglo XIX.La mañana se cerrará con la visita al Wat Pho, el Templo del Buda Reclinado. Además de albergar una de las imágenes de Buda más impactantes que verás en el viaje, este templo tiene un valor histórico añadido: fue la primera escuela de medicina tradicional y masaje tailandés del país, motivo por el cual muchos la consideran la primera universidad de Tailandia.
Sobre las 12-13h regreso al hotel, y a partir de ahí tarde libre para organizarla a su aire.
*Importante: para acceder al Gran Palacio es obligatorio vestir pantalón largo y camiseta o camisa de manga, así que ten esto en cuenta antes de salir.